sábado, 15 de julio de 2017

Richie Ramone en Arica: De la jungla subterránea a la brisa playera

Integrante de legendaria banda punk entregó vibrante recital en la ciudad

Texto y fotografías por Daniel Meza Hernández

*Fotografía en letras Arica: Productora Lust For Freedom

“Full Surrealismo”, decía con incredulidad una fan que todavía no entraba en razón en Sunset Discotheque. Y es que para los fanáticos que llegaron la noche del viernes 14 de julio a ver a Richie Ramone y su banda, ese intenso recital de una hora de duración, se grabó a fuego en sus memorias. Una cita ineludible en Arica con parte de la historia del punk rock.

Un público devoto y suficiente para mantener el culto del “Hey Ho Lets Go” y el ir y venir de energía, entre banda y fanaticada. Los que estuvieron fueron testigos de algo irrepetible por estos lares. Ya el músico de 59 años lo auguraba a su manera en la conferencia del día previo al recital. “Cuando yo cante, Ben (guitarrista rítmico y baterista) pasará a la batería, será un buen show, si no vas te dirán: 'Hombre, lo que te perdiste, debiste estar en la playa de Arica, debiste ver a Richie en la disco”.

El músico, que ingresó a Ramones en la gira del “Subterranean Jungle” (aunque no participó del álbum pero sí del tour y de los videos promocionales) y que grabara junto a Joey, Johnny y Dee Dee Ramone los discos “Too Tough to Die”, “Animal Boy” y “Halfway to Sanity”; sólo dio luces generales del set list durante la rueda de prensa: tocaría canciones de su carrera solista y de las placas de las que fue parte junto a Ramones. Sin embargo, en vivo presentó también otras sorpresas, como temas de los trabajos de la primera época del cuarteto punk, “I Wanna Be Well” y “Sheena is a Punk Rocker” del Rocket to Russia del ’77.

De su época en la mítica agrupación no faltaron los clásicos con su firma como “Animal Boy” y la popular “Somebody put something in my drink”. Y de la carrera solista (Richie y su banda), además de los temas de su autoría, también se escuchó el cover “Enjoy the silence” de Depeche Mode, bajo la rúbrica vocal del batero.

En suelo ariqueño, Richie Ramone repasó parte de su historia en Ramones, la banda que figura en todas las enciclopedias de rock del planeta cuando se visita las páginas dedicadas al género punk y sus precursores.

 -Antes de ingresar a Ramones tú no eras un fanático tal de la banda, pero posteriormente, ya dentro sí lo fuiste, ¿Cómo influyó en ti como persona y cómo músico estar en esta legendaria banda de punk rock entre 1982 y 1987?

-Richie: Esto es muy cierto… Ramones cambio mi vida, vamos, era sólo un chico y cada banda trataba de tocar música distinta, y al llegar a los 26, entré a Ramones y cambio mi vida. Me dio una identidad, comprendí a dónde quería ir en adelante; qué quería escribir; qué quería hacer musicalmente, y aquí estamos 35 años después. ¿Cuánto ha pasado?

 -¿Cómo se fue dando la libertad compositiva al interior de Ramones, pasando a constituirte en un baterista que creaba temas completos?

 -Richie: Joey me quería. Quería que estuviera adelante, me presionaba a escribir más canciones. Entendió que tenía algún talento, y quería explotarlo, no era el tipo de cantante que dice: "Eres sólo un baterista sentado atrás". Quería que compusiera, que me involucrara más en el canto; era verdaderamente cool. Me tomó bajo su alero, ¿entiendes? Me tomó bajo su alero y cambio mi vida para siempre, y… aquí estamos.

 -En la actualidad ¿Cómo definirían lo que es el punk?

 -Ben Reagan (guitarrista rítmico): Es acerca de acción directa, dar 100%, sentido de altruismo y preservación, comunidad, los tuyos, celebrar tus victorias y responsabilizarte de tus fracasos.
-Richie: Es ser honesto, no un falso. Estoy aquí bebiendo champagne, y mañana seré el mismo en el escenario. Es acerca de ser verdadero día a día.
-Clare Misstake (bajista): Es actitud. No es la ropa ni el peinado. Es más punk presentarse a un show punk en traje y seguir haciendo lo tuyo, no dejarte llevar por lo que piensen, pero sin dañar a otros. Ser honesto contigo mismo.
-Ronnie Simmons (guitarrista líder y vocalista): Es autenticidad, es decir lo que piensas y pensar lo que dices.

 MANTENER EL FUEGO ARDIENDO

Sobre si la banda de Richie, integrada por músicos más jóvenes, se ven a sí mismos con la misión de “refrescar” o tomar la posta de grupos leyenda como Ramones, el guitarrista de 29 años que ha tocado con músicos de Alice Cooper y Faster Pussycat, entre otros muchos grupos, deja claro su punto de vista.

-Ronnie: No lo veo tanto como un "me pasan la antorcha" si no más como mantener la maldita cosa ardiendo.
-Richie: Porqué si no lo hacemos, ¿Quién más? (risas)
-Ronnie: Cuando lo escuche de joven en el colegio, supe que había más gente que sentía lo mismo que yo cuando lo escuche, y ahora me siento con 3 de ellos, más uno de mis héroes que tocaba en los discos que escuchaba. Supongo que le digo a los jóvenes ahí afuera, a los que nos ven, manténganse firmes.
-Clare: Diste en el clavo, hay mucha gente que siente lo mismo y que la música los mantiene unidos. En los ‘70 cuando el punk comenzó en Inglaterra, había un movimiento político de gente cansada del capitalismo, cansada de la gente enfocada en dinero, dinero, dinero, aplastando a otra gente que debía ser cuidada y no lo era. Falta de compasión; y parte de esto, del movimiento, era gente manteniéndose junta y cuidándose unos a otros. Ser parte de una comunidad con cierto look que indicaba 'eres uno de nosotros', y nos cuidamos porque es lo que tenemos, nos cuidamos de la gente en el poder, la que destruye el mundo alrededor.
-Ben: Mantenemos el fuego real ardiendo y dando todo lo que tenemos, porque la gente reconoce un acto falso, si das un 100% y es del corazón, eso crea un efecto de ondas, y la gente sabe reconocer un acto verdadero.

Richie Ramone y su banda visitaron lugares tradicionales de Arica, durante sus dos días de paso por la ciudad. Imágenes y grabaciones que serán parte del documental “Un Ramone en Arica” que dirige la productora “Lust For Freedom”, la misma que trajo al baterista a la ciudad, como parte de su cruzada por “descentralizar” el rock y llevarlo a regiones.  

Se tomaron fotografías en las letras gigantes ubicadas al ingreso a la ciudad en la entrada norte. Visitaron las cuevas de Anzota, almorzaron en “La Picá del Muertito”, y alojaron en un pequeño hotel en pleno corazón del centro. Incluso la primera noche visitaron Chinchorro, y el sector de la Plaza Pacífico y los juegos infantiles. A Richie, le llamó la atención la playa ariqueña, su tranquilidad, tal vez, añorando en tiempos de gira su habitual California, un paisaje muy distinto a la urbana jungla neoyorquina que lo vio nacer como baterista y compositor en el pulso rítmico de los Ramones de los ’80.


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